domingo, 1 de junio de 2014

Un análisis poco constructivo y muy caótico de… La Llamada de Cthulhu. (Edición Edge)

La muy esperada y estremadamente 
cara edición de lujo (¡pero lujo, lujo, oiga!).


Siempre se debe agradecer a toda editorial poner en nuestras manos todo aquello que nos permita disfrutar de nuestras aficiones, y más si hablamos de rol, algo de lo que estamos muy escaso en estas tierras (España, entre Francia y África). Pero dejando aparte este tipo de agradecidas iniciativas, y una vez que tenemos un manual, módulo o pantalla del Director (Guardián en este caso), toca analizar qué tal se ha hecho el trabajo y es a lo que vamos en este artículo, así que sin más dilación… al turrón.

Este análisis no va acabar bien,
y él lo sabe.



La edición de Edge Entertaiment es como encontrar a una/un chica/o super guapa/o (que pesadez escribir así) en una fiesta, la ves, piensa que esta buenísima, que vaya tipazo tiene, y tras dos copazos decides ir hablar con ella/él para descubrir que es subnormal. Pero piensas que ya que le has dedicado tiempo (y dinero, que cada cubata te ha salido por 24.97€ y hablo del "cubata básico, no el coleccionista") te dices a ti mismo “bueno, ya que estamos… menos da una piedra”.

Y es que esta edición de La Llamada de Cthulhu es muy bonita de ver, pero tiene un conjunto de errores que en un producto con tanto recorrido y con tantas versiones repartidas por el Mundo, sólo puedo acabar valorándolos de imperdonables, aunque también tienes sus virtudes… claro. Veamos cada uno de ellos: 


Lo malo.

1) El precio, 49.95€ por un libro de rol… pues no, Edge, no… vamos, que no.

2) El libro tal cual, pesa, pesa muchísimo, sus 208 páginas pesan como si fuera 400, no sé el por qué y más importante, él cómo… pero pesa mucho.


3) La tapa dura no es tal, aunque todos tus sentidos te advierten que lo es, realmente es una trampa. Solo tienes que haber sufrido la terrible desgracia de que se te cayera de una altura no demasiado grande (de la cama al suelo, vamos), y descubrir que dicho impacto puede convertir las esquinas de la “tapa dura” en un amasijo irreconocible de horror y desesperación (mezclado con llantos).



El diseño de páginas, super, pero
hubiera estado mucho mejor
haberlo escrito a mano.
4) Esto confieso que es muy personal, pero a mí el formato de la páginas no me convence, y es que ya sé que el clásico A4 es muy mainstream, y que lo que mola ahora es ser hipster hasta eligiendo tipos de formato de páginas, pero donde esté un buen A4, que se quite las páginas apaisadas. 

5) ¿Un Índice completo y claro?, eso no es para hombres. Y es que el Índice que nos colocan en esta edición ocupan nada menos que 2 páginas (que se dice pronto) y apenas vale para… NADA. Y lo digo porque un indice de cualquier libro debe ser una herramienta rápida y efectiva para el lector a la hora de saber donde encontrar determinada información dentro de este, y el índice de esta edición de La Llamada de Cthulhu, carece de ambas cualidades tan fundamentales.

Yo inteté leer el manual
con poca luz.
6) ¿Numeración de páginas?, otra cosa que sólo los cobardes necesitan. ¿Por qué hay número de páginas que no aparecen? ¿por qué hay números que no se ven debido a la elección de colores para el diseño?, de hecho, ¿!porque hay texto que no se ve!?, ¿es que tras todo esto hay un maléfico plan para dejarnos ciegos a todos los usuarios de este libro?









Lo bueno.

1) Las cinco aventuras al final del libro y que pueden servir a los más profanos muy bien como introducción a este juego. 

2) Las ilustraciones son de una calidad fuera de lugar, muy bonitas todas, algunas tal vez muy oscuras, pero tal vez necesarias para mantener el espíritu en que se basa de este juego.


Conclusiones.

Libro que deberías comprarte si quieres vacilar con los colegas; de esos productos que están hechos para ser guardados y solo enseñarlas en momentos especiales.

No es una edición para el uso diario, es un libro pesado, incómodo y algunas veces confuso en sus apartados. Un capricho que por su precio no puedo aconsejarlo si ya tienes otras ediciones como la de la difunta Factoría de Ideas.


 
Si es que ya lo dijo el mayordomo de Batman...